El PRI y el PAN, dos de los principales partidos de oposición en México, reportaron una deuda conjunta de 323.5 millones de pesos en créditos bancarios, según sus informes de fiscalización entregados al Instituto Nacional Electoral (INE).
El PRI debe 189 millones por un préstamo a largo plazo, mientras que el PAN mantiene un saldo pendiente de 134 millones por un crédito a corto plazo.
Estos préstamos bancarios, autorizados por la Unidad Técnica de Fiscalización (UTF) del INE, son una práctica común en los partidos políticos, de acuerdo con Gustavo López, experto en Ciencia Política. Explicó que los partidos negocian intereses y plazos para financiar sus operaciones, y en caso de perder el registro, el INE designa un interventor para liquidar las deudas con los bienes disponibles.
Además de los créditos bancarios, los partidos políticos acumulan deudas por 562.8 millones de pesos en impuestos pendientes. PRI y Morena concentran el 83% de esta deuda fiscal, con 72.7 y 395.2 millones de pesos, respectivamente. El informe sobre estas obligaciones financieras será revisado por el INE en los próximos meses.
El artículo 89 del Reglamento de Fiscalización permite a los partidos adquirir créditos hipotecarios o garantizados, siempre que el INE evalúe su capacidad de pago. Este proceso asegura que los partidos puedan operar a pesar de sus compromisos financieros.